Atletas
Azúcar y Rendimiento Deportivo

El azúcar es uno de los ingredientes más controvertidos en los productos de nutrición deportiva. El consumo masivo y excesivo de azúcar en Estados Unidos, y su asociación con la epidemia de obesidad, lo han demonizado hasta convertirlo en “lo peor” que una persona puede ingerir. Punto.
Muchas marcas de nutrición deportiva, diseñadas para aportar energía durante el ejercicio, utilizan reclamos como “Sin Azúcar” o “Bajo en Azúcar” como principal atractivo comercial. Sin embargo, la realidad es que sus productos sí contienen azúcar. Una conocida marca de nutrición deportiva afirma no contener nada de azúcar. Pero, al examinar detenidamente la etiqueta, se descubre que su primer ingrediente es zumo de fruta, compuesto casi en su totalidad por fructosa, que no es otra cosa que una forma de azúcar.
Otra empresa basa su posicionamiento en el mensaje “Reduce el Azúcar”, aunque su principal fuente de carbohidratos es la maltodextrina. Curiosamente, la FDA (Food and Drug Administration) no exige que la maltodextrina se etiquete como “azúcar”, a pesar de que, en términos bioquímicos, eso es exactamente lo que es. La maltodextrina está formada por unidades de D-glucosa (dextrosa) unidas en cadenas de longitud variable, generalmente de tres a diecisiete moléculas de glucosa. Por eso, no hay que dejarse engañar por la etiqueta nutricional: aunque esté compuesta por cadenas de glucosa, solo aquellas que contienen dos o menos moléculas se clasifican oficialmente como “azúcar” en la información nutricional.
Azúcar = Combustible
Si dejamos de lado la reacción automática de condenar el azúcar, la realidad es que el azúcar —en forma de glucosa— es el combustible de nuestros músculos, cerebro y órganos. Sin él, no sobreviviríamos mucho tiempo y, desde luego, no podríamos practicar deportes de resistencia.
Nuestros músculos y el hígado funcionan como verdaderos bancos de energía, almacenando glucógeno (carbohidratos) suficiente aproximadamente para un día en condiciones normales. Durante el ejercicio, el glucógeno se convierte en glucosa, que las mitocondrias de las células musculares utilizan para producir energía en forma de trifosfato de adenosina (ATP). El músculo suele almacenar glucógeno suficiente para entre 60 y 90 minutos de ejercicio de alta intensidad. Después de ese tiempo, es necesario reponer esas reservas mediante la ingesta de carbohidratos (azúcares).
Los carbohidratos mejoran el rendimiento deportivo al retrasar la fatiga muscular y permitir que el atleta mantenga intensidades elevadas durante más tiempo. A medida que aumenta la intensidad del ejercicio, las reservas de glucógeno disminuyen, lo que incrementa la necesidad de consumir carbohidratos.
Muchos atletas siguen dietas low carb high fat (LCHF) con el objetivo de favorecer el uso de grasa como fuente principal de energía. Sin embargo, la realidad es que necesitamos ambos sustratos para una estrategia de nutrición eficaz. El cuerpo utiliza principalmente azúcar en momentos de alta intensidad y recurre más a la grasa en intensidades bajas. La energía proviene de la combinación entre lo que ingerimos, nuestras reservas de glucógeno y nuestras reservas de grasa corporal. Ese es el verdadero equilibrio.
Poco Azúcar, Más Problemas
Cuando se produce una depleción de glucógeno, los músculos aumentan la utilización de proteínas y aminoácidos para producir glucosa. Dado que las proteínas y los aminoácidos son los bloques estructurales del músculo, el organismo empieza, literalmente, a utilizar sus propios tejidos como fuente de energía. Esto puede favorecer el daño muscular e interferir con el almacenamiento y la síntesis de glucógeno, justo lo contrario de lo que busca un atleta.
Además, muchos deportistas tienen dificultades para ingerir suficientes carbohidratos de rápida absorción que les permitan llegar con energía hasta la meta, especialmente en pruebas de alta intensidad o larga duración. En un triatlón, por ejemplo, un competidor puede llegar a gastar hasta 800 calorías por hora, mientras que la mayoría solo puede absorber entre 200 y 300 calorías en ese mismo periodo. La clave está en maximizar la ingesta energética de la manera más eficiente posible, sin sobrecargar el sistema digestivo con más calorías de las que puede procesar.
El Equilibrio del Azúcar
Aquí es donde entra en juego Tailwind Nutrition.
Los carbohidratos presentes en su combustible de resistencia son azúcares simples, como la glucosa, que requieren poca o ninguna digestión y se dirigen directamente a proporcionar energía a los músculos. Esto permite mantener altos niveles de rendimiento con un impacto mínimo en el sistema gastrointestinal.
¿Es necesario el azúcar para los atletas de resistencia? Absolutamente. La clave está en el tipo y la cantidad de azúcar que se consume durante el ejercicio. Tailwind Nutrition ha logrado ese equilibrio: la cantidad justa de azúcares de rápida absorción y acción para mantener el movimiento y evitar la depleción de las reservas de glucógeno, sin un dulzor persistente ni residuos que puedan afectar al confort digestivo.
https://www.grainprocessing.com/spotlights/lower-the-sugar-on-your-label.html http://www.nutritionaustralia.org/national/resource/sports-nutrition http://cen.acs.org/articles/94/i6/Athletes-Look-Sports-Nutrition-Products.html https://www.trainingpeaks.com/blog/the-importance-of-carbohydrates-and-glycogen-for-athletes/ https://www.schoolnutritionandfitness.com/data/pdf/Why_are_Carbohydrates_Important_for_Athletes.pdf
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